viernes, 2 de noviembre de 2012

Seychelles, un paraíso tropical


Las 115 islas que componen las Sheychelles aún conservan su belleza natural, con hermosas playas de arena blanca y agua cristalina, y un mar con excelentes condiciones para los amantes del buceo. Solo 33 islas están habitadas.


Las Seychelles se encuentran en el océano Índico al noreste de Madagascar y tienen una superficie total de 455 km². Pertenece a la denominada Mancomunidad de Naciones.

Tortuga gigante Geochelone gigantea 
 
Las islas que componen el archipiélago son de origen granítico y coralino. Muchas islas son pequeños atolones deshabitados. La isla de mayor tamaño es Mahé.

El clima de las islas es tropical, templado y húmedo. Las temperaturas varían muy poco a lo largo del año y varían desde los 24 a los 30 °C.


Existen 233 especies de plantas nativas de las islas, por debajo de 600 msnm, abundan las selvas de palmeras, a mayor altitud predomina la selva nublada, con helechos y musgos. También es endémica de la región la planta carnívora Nepenthes pervillei.


Hay una gran diversidad de reptiles y anfibios, entre ellos tortugas, serpientes, geckos, eslizones,  ranas, aves marinas y el llamada cangrejo de los cocoteros (Birgus latro).

En Victoria, su capital, es posible observar tortugas gigantes endémicas de estas islas. Las tres especies que habitan aquí están en peligro crítico de extinción por la caza furtiva y son objeto de un programa de cría en cautividad y reintroducción por la Asociación de Protección de la Naturaleza de las Seychelles.


Según estimaciones de 2011, la población de Seychelles ascendía a poco más de 90.000 habitantes, en su mayor parte de ascendencia francesa, africana, india y china.


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miércoles, 31 de octubre de 2012

El uso de agua regenerada, una alternativa viable para las papeleras


Una empresa de Madrid es pionera en la producción de papel sin necesidad de usar agua potable

Las papeleras son un tipo de industria que precisan abundante agua -que resulta altamente contaminada- para la producción de pasta de papel. Un novedoso sistema de filtrado permite la utilización de agua reciclada en el proceso, ahorrando un bien cada vez más escaso. Por Enrique Leite. 
 
La Universidad Complutense ha desarrollado una ingeniosa solución consistente en un tratamiento de doble membrana que permite sustituir el 100% del agua de alimentación de las plantas de producción de pasta de papel, lo que supone un ahorro de más de cuatro hectómetros cúbicos de agua potable al año (esta cantidad equivale a lo que consume una población de 80.000 habitantes en ese mismo periodo de tiempo).

Los integrantes del Grupo de Investigación Celulosa y papel de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) realizaron un exhaustivo análisis del proceso de producción de la empresa de Madrid Holmen Paper Madrid y concluyeron que más de la mitad de agua de esta se utiliza en la alimentación de los rociadores de la máquina de papel, una parte del mecanismo que además precisa de un agua de alta calidad, ya que forman aerosoles que pueden entrar en contacto con los operarios, y porque es preciso evitar la formación de depósitos.

La utilización de un doble proceso de filtrado, por utrafiltración, para eliminar los patógenos y por ósmosis inversa -un proceso clásico de purificación del agua utilizando membranas permeables que solo permite el paso de uno de los fluidos- permitiría que agua regenerada sustituyera a la potable en este paso. 
 
Fabricación de papel

El papel se obtiene a partir de una pasta de fibras vegetales que son trituradas, blanqueadas, diluidas en agua, secadas y posteriormente endurecidas. Luego a esta pulpa de celulosa se le añaden sustancias como el polietileno o el polipropileno para conseguir que tenga determinadas características.

De entrada, antes del proceso de triturado de la madera para conseguir la celulosa es necesario humedecerla para separar las partes que han quedado unidas, es decir, hay que eliminar la lignina que es la sustancia que hace que las fibras que la componen permanezca unida. Se diluye en agua sometiéndola a un proceso químico realizado a temperaturas altas.

A continuación, se mezcla con otros productos -papel usado, cartones u otro material reciclado- y se tritura con la acción de abundante agua. La pulpa, ya en forma de suspensión acuosa, pasa por los refinadores donde se convierte en pulpa celulósica. El siguiente proceso consiste en separar la fibra del agua mediante un filtrado y bombeo del excedente. Luego llega el proceso de laminación, secado y transformar la celulosa en papel que se apila en bobinas.

Los procesos de refino y de secado son los más peligrosos para la salud y donde se produce una contaminación del agua. Es cuando se pueden desprender gases, humos (dióxido de carbono, de azufre o ácido clohídrico) y vapor.

Cuando se produce papel reciclado, la materia prima utilizada básicamente es el rezago de papel usado (restos de cartones, papel higiénico, servilletas, papel de periódico, etc.) La contaminación ambiental por agentes químicos potencialmente tóxicos constituye una preocupación a nivel mundial por el riesgo para humanos y para los ecosistemas.

Solución económicamente viable

Los estudios realizados por el grupo universitario demostraron que el tratamiento propuesto era viable técnica y económicamente y que tan solo precisa de controles periódicos de las membranas.

Una vez probado en laboratorio el dispositivo, mediante un convenio suscrito entre Holmen, el Canal de Isabel II y la Comunidad de Madrid, se construyó en la depuradora de Arroyo Culebro la planta de regeneración, con una capacidad de 12.400 m3/día que abastezca a la papelera.  

Martes, 30 de Octubre 2012